La textura de la piel es un reflejo directo de su estado y equilibrio cutáneo. Factores como la producción excesiva de sebo, la pérdida progresiva de elasticidad, el envejecimiento y el daño solar acumulado pueden favorecer que los poros se perciban más visibles y que la superficie de la piel presente irregularidades.
¿Notas que tu piel ha perdido finura o luminosidad?
En 4 Elements abordamos la textura irregular y los poros visibles desde un enfoque médico integral, orientado a mejorar la calidad global de la piel y a conseguir una apariencia más uniforme y equilibrada.
Bajo el criterio médico de la doctora Macías, se aplican protocolos personalizados que combinan tecnología médica avanzada y cuidado cutáneo especializado, con el objetivo de mejorar progresivamente el aspecto y la salud de la piel.
El tratamiento de la textura irregular y de los poros visibles requiere un abordaje combinado que actúe sobre la superficie de la piel, la calidad del tejido y su equilibrio:
Luz pulsada intensa (IPL) – Protocolo de textura: La luz pulsada puede utilizarse como parte de protocolos médicos orientados a mejorar la uniformidad de la piel y el aspecto general del poro, contribuyendo a una textura más regular y a un tono más homogéneo.
Láser fraccional médico: El láser fraccional se emplea para mejorar el relieve cutáneo y la textura de la piel. Este tratamiento favorece una renovación progresiva de la superficie cutánea, lo que puede ayudar a que los poros se perciban menos marcados.
Peelings médicos personalizados: Se aplican peelings adaptados a cada tipo de piel con el objetivo de favorecer la renovación superficial, regular la producción de sebo y mejorar la luminosidad y suavidad de la piel.
Micropunción médica con principios activos: Mediante técnicas de micropunción, se favorece la penetración de activos específicos orientados a mejorar la calidad, la textura y el aspecto general de la piel, contribuyendo a un entorno cutáneo más equilibrado.
Asesoramiento dermocosmético de grado médico: El tratamiento en consulta se complementa con una pauta domiciliaria personalizada. El uso de productos dermocosméticos de grado médico es clave para mantener el equilibrio cutáneo y potenciar los efectos de los tratamientos realizados.
El objetivo es conseguir una piel con una textura más uniforme, poros visualmente menos perceptibles y un aspecto más saludable.
Mejora del relieve cutáneo: Piel más lisa y regular al tacto.
Aspecto más refinado del poro: Los poros pueden percibirse menos visibles.
Mayor luminosidad y uniformidad: Tono más equilibrado y aspecto más fresco.
Resultados progresivos: La evolución dependerá del tratamiento indicado y de la respuesta individual de cada paciente.
Los resultados pueden variar según las características personales y el protocolo establecido tras la valoración médica.