La firmeza de la piel está estrechamente relacionada con la calidad de sus fibras de sostén y con el equilibrio del tejido cutáneo. Con el paso del tiempo, o tras cambios significativos de volumen como pérdidas de peso o embarazos, la piel puede presentar flacidez, estrías o una textura irregular que afecta a la armonía de la silueta.
¿Notas la piel más laxa o te preocupan marcas cutáneas persistentes? En 4 Elements abordamos la calidad de la piel corporal desde un enfoque médico integral, orientado a mejorar progresivamente la firmeza, la elasticidad y la textura del tejido, respetando siempre la respuesta natural del organismo.
Bajo el criterio médico de la doctora Macías, se diseñan protocolos personalizados dirigidos a mejorar la salud y el aspecto de la piel corporal, actuando tanto sobre la falta de soporte como sobre las alteraciones superficiales del tejido.
El tratamiento de la flacidez corporal y de las alteraciones de la textura requiere una combinación de técnicas médicas que actúan de forma complementaria sobre el tejido:
Indiba Elite NS (protocolo de firmeza cutánea): esta tecnología médica puede favorecer la microcirculación, la oxigenación tisular y la mejora progresiva de la calidad de la piel, ayudando a su adaptación al contorno corporal.
Tratamientos bioestimuladores cutáneos: procedimientos orientados a favorecer los procesos naturales de reparación cutánea para lograr una piel con mayor elasticidad y mejor aspecto general.
Mesoterapia corporal específica: se utiliza para aportar activos seleccionados a nivel cutáneo, mejorando la hidratación, la textura y el confort, especialmente en zonas con tendencia a la laxitud.
Tecnología láser para estrías y cicatrices: el láser médico favorece una renovación progresiva del tejido y una textura más uniforme de la piel, difuminando marcas persistentes.
Tratamientos orientados al soporte cutáneo: procedimientos dirigidos a mejorar la calidad del soporte en casos seleccionados, como parte de un abordaje global de la firmeza.
El objetivo es conseguir una piel con un aspecto más firme, uniforme y saludable, de forma progresiva y personalizada.
Mejora de la firmeza cutánea: piel con mayor sensación de soporte y adaptación al contorno corporal.
Atenuación progresiva de estrías y marcas: textura más uniforme y aspecto más integrado del tejido.
Mejora de la calidad de la piel: piel más elástica, confortable y con mejor aspecto general.
Enfoque preventivo y de mantenimiento: protocolos orientados a preservar la salud cutánea a lo largo del tiempo.
Los resultados pueden variar según las características personales, el punto de partida de cada paciente y el plan médico establecido tras la valoración inicial.