Con el paso del tiempo, el rostro experimenta cambios progresivos en la distribución de los volúmenes y en la calidad de los tejidos de sostén. La pérdida de proyección en la zona malar y las modificaciones estructurales asociadas al envejecimiento pueden contribuir a un aspecto menos definido, con mayor presencia de surcos y sombras faciales.
¿Notas que tus facciones han perdido estructura o que el rostro se ve más cansado?. En 4 Elements abordamos la armonización facial mediante una reposición estratégica y médica de volúmenes, con el objetivo de mejorar el soporte facial sin generar resultados artificiales ni excesivos.
Bajo el criterio médico de la doctora Macías, el enfoque se centra en restaurar el equilibrio y la proporción facial, respetando la anatomía y la expresión natural de cada paciente.
El tratamiento de la zona de los pómulos no se basa en añadir volumen de forma indiscriminada, sino en una correcta valoración de la proyección y del soporte que esta región aporta al conjunto del rostro.
Ácido hialurónico de alta cohesividad: Se emplean productos específicamente indicados para soporte estructural, aplicados en puntos anatómicos estratégicos. Esta técnica médica puede contribuir a mejorar la proyección de la mejilla y a favorecer una redistribución más armónica de los volúmenes faciales, manteniendo la naturalidad del movimiento.
Bioestimulación cutánea: En pacientes seleccionados, se pueden utilizar tratamientos orientados a mejorar la calidad del tejido de la zona malar. Estos procedimientos favorecen los procesos naturales de regeneración cutánea y pueden ayudar a mejorar la densidad y firmeza de la piel de forma progresiva.
Láser médico regenerativo: Como complemento, el láser médico se emplea para mejorar la textura y la calidad de la piel que recubre el pómulo. Una piel más uniforme y firme contribuye a un resultado más equilibrado y natural.
Indiba Elite NS (mantenimiento): Tecnología médica utilizada para favorecer la microcirculación y la oxigenación tisular, ayudando al mantenimiento de la calidad del tejido tratado y a la integración armónica del resultado.
El objetivo es lograr una transición suave entre pómulo y mejilla, aportando equilibrio, frescura y armonía al rostro.
Mejora del soporte facial: Mayor sensación de estructura y definición en la zona media del rostro.
Armonía y proporción: Facciones más equilibradas, respetando la fisionomía individual.
Aspecto más luminoso y descansado: La correcta proyección de los volúmenes puede mejorar la forma en que la luz se refleja en el rostro.
Procedimiento médico ambulatorio: Se realiza en consulta y permite la reincorporación inmediata a la actividad habitual.
Los resultados pueden variar según las características individuales del paciente y el tratamiento indicado tras la valoración médica.