La luminosidad de la piel está estrechamente relacionada con su equilibrio, hidratación y correcta renovación celular. Factores como el estrés, la contaminación ambiental, los cambios hormonales o la falta de descanso pueden contribuir a que la piel adquiera un aspecto apagado, con tono irregular y menor vitalidad.
¿Notas el rostro cansado o sin brillo incluso después de descansar? En 4 Elements abordamos la piel apagada desde un enfoque médico integral, orientado a mejorar la calidad cutánea y a recuperar progresivamente la luminosidad natural del rostro.
Bajo el criterio médico de la doctora Macías, se diseñan protocolos personalizados que combinan activos específicos y tecnología médica avanzada, adaptados a las necesidades de cada tipo de piel.
El tratamiento de la piel apagada requiere actuar tanto sobre la superficie cutánea como sobre la hidratación y el equilibrio del tejido:
Luz pulsada intensa (IPL) – Protocolo de luminosidad: La luz pulsada puede emplearse para mejorar la uniformidad del tono y favorecer una piel con aspecto más homogéneo y luminoso, contribuyendo a una mejor reflexión de la luz en la superficie cutánea.
Peelings médicos orientados a la luminosidad: Se aplican peelings suaves y personalizados que favorecen la renovación superficial de la piel, ayudando a mejorar la textura y el aspecto apagado sin generar descamaciones agresivas.
Mesoterapia facial y tratamientos de hidratación profunda: En determinados casos, se emplean tratamientos médicos orientados a mejorar la hidratación y el confort cutáneo mediante la aplicación de activos específicos, contribuyendo a una piel con aspecto más fresco y revitalizado.
Micropunción médica con activos iluminadores: Mediante técnicas de micropunción, se favorece la penetración de principios activos orientados a mejorar la calidad, la hidratación y el aspecto general de la piel.
Asesoramiento dermocosmético de grado médico: El tratamiento en consulta se complementa con una pauta domiciliaria personalizada. La correcta selección de antioxidantes, activos renovadores y fotoprotección médica es clave para mantener la luminosidad y el equilibrio cutáneo a largo plazo.
El objetivo es conseguir una piel con un aspecto más vital, uniforme y saludable, respetando siempre la respuesta individual de cada paciente.
Mejora de la luminosidad: Piel con aspecto más fresco y uniforme.
Mayor hidratación y confort cutáneo: Sensación de piel más equilibrada y flexible.
Tono más homogéneo: Reducción del aspecto apagado o grisáceo.
Resultados progresivos: La evolución dependerá del protocolo indicado y de la respuesta individual.
Los resultados pueden variar según las características personales y el tratamiento establecido tras la valoración médica.